Tienes la idea, el talento y el mercado. Estás listo para lanzar tu startup. Es un momento emocionante, pero también es el punto donde las decisiones estratégicas marcan la diferencia entre un negocio sólido y uno vulnerable.
Empezar no tiene por qué ser complicado, pero hacerlo bien requiere asesoría. Desde el registro de la compañía hasta la gestión de impuestos, todo es más sencillo si cuentas con los aliados adecuados. Instituciones públicas y empresas como Qonto o Weecover ya ofrecen servicios ágiles pensados específicamente para el ecosistema emprendedor.
Sin embargo, hay un área que muchos fundadores olvidan: los seguros. Aunque no sean el tema más «atractivo», son fundamentales para garantizar la supervivencia de tu empresa.
1. ¿Qué seguros son obligatorios por ley?
Para una startup tecnológica o innovadora, la lista de seguros estrictamente obligatorios es corta, pero crítica:
- Seguro de Accidentes Laborales: Si tienes empleados y estás sujeto a un Convenio Laboral, es obligatorio. Cubre indemnizaciones por accidente, invalidez o fallecimiento de tu equipo.
- Seguro de Vehículos: Obligatorio para cualquier coche o flota que utilice la empresa.
- Seguros Específicos por Actividad: Dependiendo del sector, podrías necesitar otros (como el Seguro Decenal en construcción).
2. El Seguro de Responsabilidad Civil (RC): ¿Es realmente necesario?
La respuesta corta es: Sí, sin duda. Aunque solo es legalmente obligatorio para ciertos profesionales (sanitarios, abogados, agencias de viaje, etc.), para cualquier startup es una pieza clave de supervivencia. El seguro de RC protege tu patrimonio frente a reclamaciones de terceros (empleados, clientes o proveedores).
Tipos de RC que debes conocer:
- RC General: Cubre daños a terceros durante tu actividad.
- RC de Producto: Protege ante fallos o defectos en lo que vendes.
- RC Profesional: Cubre errores en el asesoramiento o servicio prestado.
- RC Protección de Datos: Vital hoy en día para cubrir incumplimientos involuntarios de la LOPD.
Dato clave: Muchos inversores y grandes clientes no cerrarán acuerdos con una startup que no cuente con una póliza de RC, ya que la consideran desprotegida.
3. Coberturas recomendadas para crecer con tranquilidad
Más allá de lo obligatorio, existen opciones económicas adaptadas a la realidad de una startup:
- Ciberriesgo: Fundamental si manejas datos. Cubre daños por ataques, virus o troyanos.
- Seguro de Administradores y Directivos (D&O): Crucial cuando entran inversores o rondas de financiación. Protege el patrimonio personal de los fundadores ante decisiones de gestión.
- Seguro de Local/Oficina: Cubre daños en el espacio alquilado o propio.
- Seguro de Personas Clave: Protege a la empresa ante la pérdida (baja o fallecimiento) del CEO o fundadores críticos.
- Seguro de Dispositivos: Cubre el hardware, tecnología y mobiliario de tu oficina.
Conclusión: La tranquilidad cuesta menos de lo que crees
Una buena política de seguros puede salvar a tu startup de un imprevisto que, de otro modo, sería mortal para el negocio. La tranquilidad de estar cubierto suele costar apenas unos cientos de euros al año.
¿Buscas una solución rápida? Gracias a la alianza entre Weecover y Qonto, puedes contratar un seguro específico para startups durante el alta de tu cuenta con un solo clic. Por un precio de entre 199 € y 295 € al año (con precio fijo los primeros 3 años), tendrás cubiertas la Responsabilidad Civil, Accidentes y Ciberseguridad necesarias para empezar con todas las garantías.